Viviendo Aquí y ahora!

Si no es hoy.. cuándo? Si no eres tú... quién?
Se ha producido un error en este gadget.
Se ha producido un error en este gadget.

jueves, 9 de febrero de 2017

2017

Después de 3 años de no escribir en este blog, me detengo y reflexiono...

Han pasado tantas cosas, personas, momentos y recuerdos (buenos y malos), que me parece tan impactante el transcurso del tiempo en mi vida.

No soy de esas personas que viven mirando hacia atrás, no vivo con arrepentimientos y mucho menos me lamento de lo que un día fue  (aquí cabe perfecto esa estúpida frase: "por algo pasan las cosas", que todavía no entiendo) y hoy ya no es.

3 años pasaron y en esos tres años viví mucho, reí a carcajadas, hice bobadas, me convertí en niña chiquita (todavía me acuerdo y me da risa) amé como jamás imaginé, me entregué hasta el tuétano, y también lloré lo que no imaginé llorar. En resumen:  Me enamoré, me decidí a vivir lo que no había vivido con  AL persona que me provocaba todo, y claro,  como en toda historia cabe el drama, así como me me ilusioné, me decepcioné de mi, por estar con la persona perfecta (todo lo que yo había esperado), en el momento equivocado, "timing" le dicen.
 
Después de estos tres años, aquí estoy, en plena (y todavía)  reconstrucción.

Ha pasado tanto, y no cambio absolutamente nada de lo que en su momento elegí.

Me extraño a veces, porque recuerdo esa versión de mi misma que ni yo sabía que existía y que no ha vuelto, aunque lo he intentado (eso del clavo que saca a otro clavo no sirve. comprobado).

Ahora me cae el veinte y sí! estoy siendo de las que miran hacia atrás, pero no pasa nada, porque saboreo muuy despacio esos buenos recuerdos y me pregunto si algún día esa versión mía volverá.

Reacciono y sigo mi camino, sin prisa pero sin pausa y sigo convencida de que las casualidades no existen. Todo es pura y completa causalidad.

Mutis.


jueves, 25 de septiembre de 2014

Miedo al rechazo

Miedo al Rechazo...

Es un hecho: las personas estamos programadas para relacionarnos con los demás. Es muy agradable tener amigos, hablar con desconocidos y ser aceptados por los demás, pero en ocasiones convertimos “lo agradable” en lo “necesario” y empieza a surgir el problema del miedo al rechazo.
Pasa que,  es tanto el temor que sentimos al rechazo que nos comportamos como a los demás les gustaría, o mejor dicho, como nosotros creemos que a los demás les gustaría. Este miedo está muy unido a  problemas de autoestima, ya que, al juzgarnos de manera negativa, pensamos que los demás también lo harán y por lo tanto nos rechazarán. Al final del día, si no nos queremos nosotros mismos, cómo vamos a pensar que los demás van a hacerlo.
El problema no es tanto que tratemos de ser quién no somos, sino que aun haciéndolo, nos encontraremos a personas que también nos van a rechazar. Entonces, lo mejor sería, aceptar que no a todos les caeremos bien, pues a nosotros mismos nos pasa que, no todas las personas nos caen bien, pues es imposible!.


Entonces, en lugar de buscar ser aceptados por todos, cosa que parece imposible, sería más aconsejable que buscáramos la manera de aceptar los rechazos.

El miedo al rechazo se apoya en dos premisas básicas: la primera es que nosotros mismos nos rechazamos, y la segunda es exagerar las consecuencias que tiene ser rechazados por otros. Para solucionar la primera necesitamos una buena dosis de autoestima.

¿Cómo podemos dejar de exagerar la gravedad de los rechazos? Puede parecer complicado, y lo es si tenemos una tendencia a la exageración, pero, podemos dedicar unos minutos al día y pensar en todos los rechazos que hemos tenido y sus consecuencias. Si valoramos objetivamente lo que ocurrió nos daremos cuenta que quizá en un par de ocasiones lo pasamos realmente mal, pero el resto de las veces no fue más que un sentimiento de incomodidad que con el paso del tiempo se ha borrando.
Y seguramente fue más lo que anticipamos que lo que realmente pasó. Si es tu caso, ya tienes una buena razón para dejar de exagerar en el futuro.

Con mis pacientes repito mucho el mensaje de que la mejor manera de ser rechazado es tener miedo al rechazo. Es paradójico pero cierto. Por lo mismo, si queremos dejar de ser rechazados librémonos del miedo a sufrirlo, y así, aunque nos rechacen no nos afectará tanto.

Aquí dejo algunos tips básicos para deshacerse de este miedo tan irracional:
  • No confundas sentirte rechazado con ser rechazado: En una investigación que se realizó hace algunos años, se pidió a un grupo de personas que utilizaran una camiseta que consideraban ridícula y se la pusieran en una sala de espera llena de gente. Después se preguntó a cada uno cuánta gente se había reído de su camiseta. Los resultados del estudio mostraron que sólo una de cada cuatro personas se habían fijado en la prenda. Sin embargo, los que vestían de manera extrañaa dijeron que tres de cada cuatro lo habían hecho. ¿Qué había ocurrido? Que como se sentían ridículos pensaban que lo estaban siendo. No sólo dieron por hecho que todos se habían fijado en su camiseta, sino que además supusieron que la mayoría se había reído. El mensaje es claro: si te sientes rechazado vas a pensar que lo estás siendo. La próxima vez que te sientas así recuerda que con una altísima probabilidad, estás exagerando.
  • Deja de ser hipervigilante: las personas con temor al rechazo buscan continuamente señales en los demás que demuestren que efectivamente están siendo rechazados. Es fácil suponer que la mayoría de señales que interpretan como signos inequívocos de rechazo serán comportamientos totalmente inocuos. Cambia el foco de atención y cambiará lo que interpretas.
  • Hay otros motivos distintos por los que rechazarte: con esto me refiero a que en muchas ocasiones es más probable que nos rechacen por cómo nos hemos comportado al creernos rechazados que por otras razones. Por ejemplo, si acudimos a una fiesta muy formal vestidos de manera informal y eso hace que nos veamos fuera de lugar, no nos relacionamos con nadie, nos mostremos tímidos, molestos o agresivos y totalmente cerrados a cualquier tipo de interacción, seremos más rechazados que si tratamos olvidarnos de la ropa y pensamos en pasarlo bien y conocer gente. Al fin y al cabo es mejor que te recuerden como el extraño divertido.
  • Aceptemos que los demás tienen todo el derecho a rechazarnos y no es el fin del mundo: por mucho que pensemos que esto va a tener una repercusión enorme en nuestras vidas, ya hemos visto que no es cierto.
  • Baja del escenario: la gente con temor al rechazo se sienten como si estuvieran subidos en un escenario en el que todo el público les está juzgando. Esto puede ocurrir en alguna ocasión, pero lo habitual es que la gente esté pensando en sí misma. Es muy recomendable quitarse importancia, vale que nos queramos mucho y tengamos gente que también lo haga, pero no somos el centro del universo. Esta es la mejor manera de dejar de tener miedo escénico. Me gustaría recordar las palabras de un conferenciante al que preguntaron si no tenía miedo a hablar delante de tanta gente y éste dijo: “¿Miedo a qué? Si cuando hablas en público nadie te escucha”.
Atrévete a  perder el miedo al rechazo. Es mucho más satisfactorio tener el apoyo de pocas personas y ser como somos, que de muchas por fingir ser quienes no somos. Nuestra relación con los demás mejorará y nuestra autoestima también.
Te lo firmo.

Psic. Carolina González Mtz.
Terapia psicológica & emocional
carogo007@gmail.com

jueves, 11 de septiembre de 2014

EXITOS VS. FRACASO EXITOS & FELICIDAD


Hablando de ÉXITO, FRACASO Y FELICIDAD... todo resulta tan subjetivo...
Para unos éxito significa tener más que ser, para otros significa lo contrario, es entonces cuando vienen las ideas y conceptos impuestos a lo largo de los años, quizás nuestros mismos parámetros de fracaso, éxito y felicidad nos hagan sentirnos frustrados, agobiados, ó todo lo contrario.


ÉXITOS QUE NOS LLEVAN AL FRACASO
A continuación dejo algunos de los ejemplos más típicos de conceptos del éxito abocadas al fracaso, pues son metas que no dependen totalmente de nosotros y que si lo vemos desde otra perspectiva son varias de las mayores causas de infelicidad que existen hoy en día:

- Triunfar en todo lo que se haga
- Ganar mucho dinero.
- Conseguir un status alto.
- No sufrir nunca.
- Querer que nunca ocurran desgracias en tu vida.
- Enamorarse de un príncipe o princesa azul.
- Que todo el mundo te quiera.
- Que nadie se enfade contigo.
- Tener una familia perfecta y para siempre.
- Que siempre haya justicia a tu alrededor.
- Estar siempre feliz.
- Nunca preocuparse ni estresarse.
- Ser el primero en todo que se haga (deportes, estudios, trabajo, etc)
- No fracasar nunca.
- Tener siempre el último móvil, televisión de plasma, casa propia.
- Que la gente que te rodea se comporte siempre como te gustaría.
- No enfadarse nunca, ni deprimirse, ni tener bajones, ni estrés…
- Ser y estar siempre joven.
- Ser y estar siempre guapo/a.
- Vivir una vida 100% ociosa.
- Hacer las cosas perfectas.

Y ÉXITOS QUE NOS LLEVAN LA FELICIDAD
Por otro lado, aquí dejo algunas de las maneras de entender el éxito de una forma más poderosa, efectivas y que al depender plenamente de nosotros nos aseguran ese éxito, y si quizás también nos aseguran nuestra felicidad.

- Aprender de los errores y fracasos.
- Esforzarse al máximo en lo que se hace.
- Intentar disfrutar de lo que se hace.
- Tener una filosofía de ganar-ganar con los demás.
- Ponerse planes y metas realistas.
- Tener claro aquellas cosas realmente importantes en tu vida y priorizarlas.
- Aceptar los baches de la vida y e intentar aprender como salir de ellos.
- Tener relaciones afectivas plenas.
- Ayudar a los demás.
- Quererse mucho a uno mismo (para luego poder querer mucho a los demás)
- Saber dar pero también saber recibir.
- Tener la fuerza necesaria para cambiar todo aquello que puedas cambiar…
- …la serenidad para aceptar todo aquello que no puedas cambiar…
- …y la sabiduría para saber diferenciar entre una cosa y la otra.
- Ser proactivo en la vida.
- Tener una brújula personal basada en tu ética personal, tus valores y tus fortalezas psicológicas.
- Aprender del pasado, vivir el presente e ilusionarse con el futuro
- No juzgarse ni juzgar y aceptar lo que nos rodea.
- Aceptar incondicionalmente la vida.
- Ser una persona optimalista.
- Saber poner límites en las relaciones afectivas (familiares, de pareja)

Al final, con el paso de los años, nos vamos dando cuenta de lo subjetivo que es en realidad la palabra "éxito".
Conceptos que vamos adoptando de distintas formas, muchas veces idealistas, que sólo nos causan frustración, ansiedad y depresión, esperando EL momento perfecto, las circunstancias idóneas para emprender, para arriesgar, para actuar, y entonces surge la pregunta del millón...
Cuándo será entonces ese día?
Acaso pasó y no supimos valorarlo?
Por qué esperar y no así crear uno mismo SU momento y empezar, de una vez por todas ese tan esperado momento?

Psic. Carolina González
Terapia psicológica & emocional
carogo007@gmail.com




martes, 9 de septiembre de 2014

Depresión vs. deportistas



Hablemos de depresión en el caso de deportistas...

¿El deporte no cura la depresión?

  El suicidio no hace diferencia de raza, edad o género. Un deportista, incluyendo deportistas de élite, alguien en forma y aparentemente exitoso, también puede enfrentar una lucha silenciosa sin que los demás se den cuenta.
 
Aunque el deporte ayuda a superar la enfermedad, no es la única medida que se debe tomar para combatir la depresión.
Son muchos los especialistas, que se refieren a la práctica de ejercicios como el "antidepresivo más potente que existe", ya que mejora la salud en general y hace que el paciente se sienta mejor con su cuerpo y consigo mismo, recuperando la autoestima que posiblemente perdió, explican los especialistas. Por ello el ejercicio siempre es recomendado tanto para curar como para prevenir la depresión.
Es verdad que quien está deprimido no tiene precisamente ganas de ponerse a hacer deporte, pero en lo posible y a medida que mejora el cuadro, los pacientes pueden acostumbrarse y beneficiarse enormemente de el ejercicio que sea, de acuerdo al doctor Arkader, especializado en el uso del deporte para tratamiento de la depresión en enfermos cardíacos.
"Esta mejora es objetiva, no solo se mide porque la persona haga ejercicio y diga que se encuentra mejor, sino que podemos medirla con marcadores en sangre", explica el experto.
¿Qué actividad es más recomendable?
Los expertos dicen que cualquier tipo de actividad física ayuda, pero en especial aquellas que son aeróbicas: caminar, correr, montar en bici y, aún mejor, las que se realizan en grupo, sea reunirse para jugar a deportes de equipo o bailar. Ver a los amigos supone una motivación y una excusa para socializar, algo que es fundamental para la persona deprimida.
Aunque la depresión pueda incluso ser una condición que acompañe al paciente de por vida, eso no quiere decir que la batalla no se pueda ganar más allá de las recaídas. Cada episodio tiene cura.
Los deprimidos que ponen fin a su vida son una minoría, pero no por ello la depresión deja de suponer un importante riesgo: afecta a unos 350 millones de personas en todo el mundo, de las que unas 3 mil personas ponen fin a su vida diariamente, calcula la OMS.
Y la organización revela más cifras: cada año se suicidan casi un millón de personas, lo que supone una muerte cada 40 segundos. De cada 20 personas intentan suicidarse por cada una que lo consigue. El dato aún más grave es que en los últimos 45 años las tasas de suicidio han experimentado un aumento del 60% en todo el mundo.
Ojo: si alguna persona da señales de estar profundamente deprimida, sea hablando de suicidio o de que "no vale la pena seguir adelante", es urgente buscar ayuda médica.
Aunque es conveniente respetar la voluntad del paciente, el tratamiento suele incluir medicación y terapia, y en casos graves puede ser necesaria la internación o que el paciente esté vigilado
Psic. Carolina González Mtz.
Terapia psicológica & emocional.
 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Obesidad vs. buen humor

Usando el humor cómo tapadera emocional...

Muchas veces la risa es una máscara que oculta una gran tristeza, un mecanismo de defensa para ocultar una tristeza y frustración constantes.
Sucede mucho en las personas con sobrepeso y obesidad, pooor?
Evadir la realidad, una realidad que incomoda, un reflejo en el espejo que refleja un aspecto físico alejado del ideal. Y llamemos a las cosas por su nombre: gordura. Gordura vil.

Cuando el enemigo eres tu mismo, cuando lo que ves no te gusta, viviendo en el cuerpo, en la piel de alguien que simplemente NO te gusta, que no aceptas, que cada día se vuelve más insoportable.

Y si te dijera que esa realidad, la que ves en el espejo, la que odias, tú imagen corporal, esa apariencia que te seguirá a todos lados, cada día de tu vida, esa realidad, se puede modificar, pero que para modificarla, es necesario e imprescindible ACEPTARLA. Que esa aceptación es el primer paso para dar un giro rádical a tu vida.

Es el caso de muchas personas a las que veo en mi consulta, hombres y mujeres cuya autoestima ha ido desapareciendo con el paso de los años, convirtiendose en NADA.

Uff... fuerte, pero cierto. Eso hace la obesidad emocional, nos obliga a vivir idealizando una vida, la vida "cuando sea flaco, cuando adelgace, cuando me quede mi ropa, cuando por fin tenga un cuerpazo, etc. etc." para terminar con un: "El lunes, ahora sí, empiezo la dieta".

A cuántos de ustedes les ha quedado el saco?
Cuántos de ustedes ya estan hartos de vivir de dieta en dieta, obsesionados con la báscula, las calorías, cuánto gasto, cuánto quemo, esto engorda, esto no debo comer, esto está prohibido, lechuga y agua, etc. etc. etc.

Todo esto, lejos de ser algo físico, es totalMENTE emocional.

Creanme! La solución es clara, es cuestión de ustedes. No más.
Mágica? No. Rápida? Tampoco.

Es todo un proceso, es con apoyo psicológico, se requiere paciencia y... Hacer de una vez por todas, las cosas de una manera diferente, hacer un alto en el camino y marcar un nuevo punto de partida.

Así las cosas.

Psic. Carolina González Mtz.
Terapia para adelgazar.
carogo007@gmail.com
cel. 4441309304

viernes, 29 de agosto de 2014

Personas tóxicas: Las sufridas.

Eres dramática o sufrida? Conoces a alguien así?

#ojo Ser un poco dramática de vez en cuando o un poco exagerada tiene que ver con la capacidad que tenemos de disfrutar la vida de forma intensa y por eso se ve como un atributo; pero confundimos los términos, eso es ser apasionada.
Las personas apasionadas viven su realidad, se comprometen con ella y las motiva. Las drámaticas exageran lo que les sucede, ya sea magnificando lo que viven o en su forma de expresarse; experimentan ansiedad, no motivación.
Lo malo de ser dramática es que se va conviertiendo en una forma de vida, un hábito tóxico que se convierte en un cristal sucio a través del cual vemos la vida o se vuelve un elemento indispensable en nuestra forma de relacionarnos con otros.
De las personalidades dramáticas la más tóxica, en mi opinión es...

LA SUFRIDA

Es la persona cuya conversación es pesimista, generaliza diciendo "todo es complicado, es terrible". tiene una actitud derrotista, es sensible y reacciona exageradamente cuando siente que se le ha ofendido. Prioriza la emoción a la razón. En ocasiones, adopta el papel de víctima.

DETRÁS DE ESTE COMPORTAMIENTO:

Las personas sufridas, logran captar la atención de los demás y ello genera que tengamos creencias en torno de qué tan intensamente se está viviendo la vida; se tiene la idea de que mientras más apasionada sea, se está viviendo mejor. Esto nos lleva a afirmaciones como "el amor se escribe con llanto", que nos indica que es fundamental esta sensación de experimentar emociones fuertes para sentirse vivo.
Las personas sufridas se dejan llevar por lo que sienten, no son objetivas, su percepción está empañada y magnifica la situación para sentirse vivas como parte de un patrón aprendido, seguramente alguno de los padres de estas personas era aprehensivo y/o dramático: de ellos aprendieron y aplicaron ese patrón.
El problema es que sus reacciones no son proporcionales a una situación determinada, son exageradas, ya que su percepción es errónea y esto exacerba sus emociones. Por lo general, se piensa que primero sentimos y luego pensamos, pero es al revés. Haz la prueba, primero piensa en algo que te pone feliz, ¿Qué sientes?, cómo reaccionó tu cuerpo?

El orden es: pensamiento-emoción-reacción.
 
Uno genera la emoción según el pensamiento, si dices "esto es horrible", ¿qué emoción crees que sentirás? Por supuesto ansiedad o miedo. Esto te llevará a reaccionar de cierta forma.
La realidad es una, pero cada uno de nosotros la interpretamos de diferente manera. Por ejemplo:
pensemos en un divorcio...
Una persona lo verá como un fracaso y dirá "esto es lo peor que me ha pasado, nunca volverá a confiar, tengo el corazón destruído". Otra, lo asumirá como una liberación o un camino hacia la sanación y su idea será "necesito recuperarme, pero lo lograré, volveré a amar, no desperdiciaré mi vida pensando en el pasado". ¿Quién crees que saldrá adelante sin sufrir tanto?

¿Qué se  gana y que se  pierde con esta actitud?

Los psicólogos decimos que cuando sostenemos un tipo de comportamiento es porque estamos obteniendo una ganancia secundaria. En este caso, regodearse en el sufrimiento las llena, las pone en un papel de víctimas muy conveniente, porque entonces otras personas las ayudarán o tendrán que llenar el vacío que sienten. No toman responsabilidad de su vida y las circunstancias las modelan, no sus decisiones. Qué cansado estar al lado de una persona así, cierto?

Lo que pierde es el control de su vida, se sabotea ella misma porque no ve la realidad en forma objetiva y duda de su capacidad para enfrentarla. Se hace y hace a los demás la vida más complicada, no la disfruta.
La buena noticia es que la percepción de las cosas es la que genera las reacciones emocionales, por lo que si cambiamos los pensamientos que una situación X nos causa, será más fácil controla la emoción.
"La vida no es horrible, es como es" Albert Ellis (psicoterapeuta) y como tal debemos enfrentarla y disfrutarla.

Qué piensan las personas sufridas?

El tipo de pensamientos de estas personas:
  • Sobregeneralización: todo es horrible, todo es díficil y complicado.
  • Personalización: Todo se lo toman personal: "No me saludó, no me tomó en cuenta, no me valora"
  • Catastrofiza: Se adelanta a los acontecimientos pensando de manera negativa; todavía nada sucede y ella ya está sufriendo: "Seguramente tuvo un accidente, por eso no ha llegado."
En lo personal, he conocido a personas sufridas, y muchas, han decidido cambiar el "chip tóxico" y el resultado ha sido maravilloso.

Otras veces, la única solución, en el caso de vivir al lado de una persona sufrida y tóxica, es marcar una bueeeena y sana distancia, pues al final del día, todos tenemos problemas, asuntos por resolver por los cuales buscar soluciones, y creo que, agregar más peso a nuestra vida, con las quejas y pesimismo de terceras personas... es lo último que se necesita para tener una buenas salud emocional.

5 tips si te consideras una persona sufrida:

1.- Dale la correcta dimensión a lo que sucede y analiza tus reacciones ante las situaciones para poder tener una visión más objetiva.
Preguntate:
¿Es proporcional o estoy exagerando mis reacciones?
¿Puedo hacer algo al respecto?
¿Es algo que se puede resolver?

2.- Cambia tus pensamientos, pues son nuestras creencias las que generan las reacciones dramáticas, y preguntate:
¿Qué es lo peor que podría ocurrir?
¿Qué probabilidades existen de que lo que temo, suceda?
¿Es proporcional mi respuesta ante esto que sucede? ¿Es para tanto?

3.- Haz tu vida más placentera.- cuando vives pendiente de tu familia y de lo que te rodea, sacrificando lo que deseas, tiendes a ser más dramática, por eso es importante que tengas metas e intereses personales. Busca un hobbie, toma clases de algo que te guste y te haga crecer intelectualmente o te ayude a relajarte. Porque si vives esperando a que los demás te hagan feliz... te tengo malas noticias!
Solamente tú puedes decidirlo y está decisión viene desde dentro de ti mismo.

4.- Busca el equilibrio. Ni muy muy ni tan tan. Ni seas sufras por algo que no es importante, ni pierdas de vista la realidad de las situaciones.

5.- Controla tus emociones.- Lo ideal es tener emociones constructivas y positivas, utilizar la energía y la motivación que viene de una emoción constructiva. Si estás enojada, en vez de pelearte con el mundo, pon acción y trabaja, si te sientes triste, identifica por qué te sientes así y haz un esfuerzo por cambiar tu situación. Creeme, cuando empiezas a reconocer tus emociones y de dónde vienen, tu vida empieza a cambiar, te empiezas a conocer y así puedes tener un control de tu propia vida.

Y si estas rodeado de personas sufridas y/o tóxicas...
Suena fuerte y drástico, pero alejarse, es una buena y sana opción. No es una verdad absoluta, pero en los casos que he llevado en consulta han funcionado.

Psic. Carolina González Mtz.
Terapia psicológica & emocional
cel. 4441309304

miércoles, 27 de agosto de 2014

Por qué comemos?

¿Por qué comemos?
Los humanos que disponemos de comida regularmente regulamos nuestra conducta ingestiva más allá del HAMBRE.
De hecho, la mayor parte de nuestras DECISIONES relacionadas con la comida y con la bebida no tienen relación con el hambre ni con la necesidad real de energía.
 
Comemos porque nos llaman a comer porque ya es la hora, porque estamos en una reunión o festejo, porque lo preparó mamá o esa amiga tan querida, porque estamos nerviosos, tristes, aburridos, ansiosos, estresados, o simplemente porque es algo que nos gusta y lo tenemos delante nuestro.

La disponibilidad es FUNDAMENTAL. Es por eso que necesitamos programar las compras de alimentos. Porque comemos lo que disponemos en nuestra casa, en nuestro ambiente. También elegimos qué NO compramos!
Y por supuesto, comemos lo que podemos pagar. La economía personal y el mercado alimentario determinan también, en gran parte, nuestras elecciones alimentarias.

Aprendemos a comer haciendo elecciones DENTRO DE UN ESPECTRO DE COMIDAS. No podemos aprender a comer algo que no nos han enseñado a comer. El GUSTO es un eje central en nuestras elecciones. Comemos lo que nos gusta, lo que nos han enseñado a que nos gusté. El placer determinará gran parte de nuestras elecciones.

Las emociones y los impulsos son en gran medida determinantes del comer. Hoy en día, que disponemos de comida CONSTANTEMENTE, en muchas oportunidades buscamos en la comida un bálsamo para sentirnos mejor, para tapar emociones o consolar situaciones que no tienen que ver con el hambre.

Por todo esto debemos estar atentos a responder a nuestro HAMBRE REAL y aprender a reconocer el HAMBRE EMOCIONAL. Podremos disfrutar del placer de comer, pero también podremos disfrutar del placer de aprender a mejorar el control de nuestra conducta.

Con la cantidad y variedad de ofertas de alimentos en el mercado de hoy, ELEGIR lo más conveniente representa un desafio. Sin embargo, podemos aprender a regular nuestros deseos a nuestro favor. El trabajo interdisciplinario es un ambito propicio donde podemos trabajar la conducta para mejorar nuestras elecciones alimentarias.
 
Psic. Carolina González Mtz.
terapia psicológica & emocional
cel. 4441309304

martes, 26 de agosto de 2014

Puedo mejorar mi autoestima?

Puedo mejorar mi autoestima?
Si algo me apasiona es este tema: La autoestima!
 
Qué es?  es la valoración que nos hacemos de nosotros mismos sobre la base de experiencias y sensaciones que fuimos incorporando a lo largo de la vida. Las personas que se sienten bien consigo mismas, son más... capaces de resolver los retos que la vida plantea.

La autoestima va desarrollándose poco a poco a lo largo de la vida, siendo la adolescencia una de las fases mas criticas: el joven necesita forjarse una identidad firme y apoyo social para avanzar con confianza al futuro.

Podemos mejorar la autoestima? Muchas veces sera necesario recurrir a la ayuda profesional de un psicólogo, pues no es algo fácil y rápido, pero SI es posible aumentarla, mejorarla, y cuando eso sucede... Uff
!  Tu vida cambia de una manera impresionante!
 
Aquí van algunos tips que te pueden ayudar:

- Convertir lo negativo en positivo: si pienso "no puedo hacer nada" cambiálo por "puedo tener éxito si me lo propongo firmemente"
- Centrarnos en lo positivo: todos tenemos algo bueno, debemos apreciarlo y tenerlo en cuenta.
- No generalizar: podemos haber fallado en ciertos aspectos pero eso no significa que en todos los aspectos de nuestra vida seamos malos.
- No compararse: todos somos diferentes, tenemos fortalezas y debilidades. Aunque nos veamos "peores" que otros en algunas cuestiones, seguramente seremos mejores en otras, por lo tanto no tiene sentido compararse. Intenta siempre ser una mejor versión de ti mismo.
 - Aceptarnos, confiar y esforzarnos por mejorar: podemos cambiar aquellos aspectos de nosotros mismos con los que no estemos satisfechos.

Una parte importante de nuestra autoestima esta determinada por el balance entre nuestros éxitos y fracasos. Trazarnos metas, establecer caminos y esforzarnos nos llevara a lograr lo que deseamos, proporcionándonos emociones positivas y aumentando la autoestima.
 
Es muy importante que te recuerdes cada día que nadie es perfecto, que todos pasamos momentos díficiles, que las cosas buenas no suceden a la primera y que es un trabajo interno que debes realizar cada día.
Al final del día, una persona con una buena autoestima se distingue entre las personas inseguras, su lenguaje corporal y su actitud vibran de manera especial, lo notas, lo sientes y es digna de admirar.
 
No lo olvides: El proceso para ser una mejor persona, para sentirte bien contigo mismo jamás termina.
 
Psic. Carolina González Mtz.
Terapia psicológica & emocional
cel. 4441309304
 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Vivir el Duelo por una ruptura de pareja.

Aprende a vivir el duelo por una ruptura de pareja
 
Al terminar una relación amorosa con alguien, comenzamos a creer que será muy difícil encontrar el amor nuevamente, comenzamos a preguntarnos cómo es que se debe sobrellevar algo así. Solemos atravesar por acontecimientos acompañados de tristeza debido a que añoramos los momentos vividos con una persona con la que estábamos acostumbrados a estar y compartir, a veces, después de muchos años, nos "mimetizamos" (escribí un artículo sobre este concepto en cuestiones psicológicas), y entonces, vivir esto resulta difícil y desencadena en un primer momento sentimientos como ira y enojo por pensar que, quizá  hicimos o dejamos de hacer algo para hacer que nuestra pareja se desencantara y creernos culpables o que sencillamente no estamos hechos para el amor.
Entiendo mucho a mis pacientes, cuando acuden a consulta, pues yo viví un proceso de divorcio, sin embargo, cada caso de divorcio, en este caso, cada duelo, son diferentes, se viven de manera muy diferente, pues, las rupturas de cada pareja son multifactoriales y por lo general, uno de los involucrados sufre más que otro.
Sin embargo es fundamental saber que esto nos puede pasar a todos, que nadie está exento de enamorarse y vivir una decepción amorosa; me atrevo a decir que, la única garantía del amor en pareja es que, tarde o temprano, habrá problemas, que se pueden solucionar en el mejor de los casos. Pero volviendo al tema,  tenemos que aprender a vivir una ruptura o una pérdida para saber enfrentar una situación fuerte, esto se vive a través de un proceso normal llamado Duelo, del latín tardío "dolor", en psicología lo conocemos como un proceso que consistía en "desprenderse de un objeto de amor sobre el cual los actos de amor ya no pueden efectuarse más".

Consta de 5 difíciles etapas,  estas se deben vivir con la finalidad de alcanzar una aceptación emocional.

En este post, estoy hablando de el tema del duelo de pareja,  que se vive para una ruptura amorosa, pues existen distintas clases de duelo, ( una muerte, la pérdida de un trabajo, un cambio de residencia, etc.) en el caso de pareja, suele durar entre 6 meses y 2 años, dependiendo de la voluntad de la persona para avanzar en las distintas etapas que esto conlleva, para esto se presenta  por etapas y... ojo! el orden de aparición de estas etapas, varía de persona a persona, así como el tiempo de recuperación.

Primera Etapa: La Negación,  que se da un poco antes de la ruptura, esto es cuando comenzamos a percatarnos de que ya no existe la magia que existía,  y empezamos a ver los errores de la pareja , los cuales cada vez llegan a ser inexplicablemente menos tolerables, ocasionando conflictos entre ellos. También puede deberse a una infidelidad o  a alguna decepción de cualquier tipo por cualquiera de alguno de los involucrados. No se sabe la duración exacta de esta etapa, solo sabemos que es larga y que lo importante es poder concluirla lo antes posible para pasar a la siguiente, dentro de esta etapa es común hacerse preguntas como: ¿Qué hice o que No hice mal? ¿Qué pasó? Y siempre responderse un: “No quiero”, "No es cierto", "Esto no me está pasando". "Me siento bien."

Segunda Etapa: Sentimiento de culpa: la cual es una etapa de conflicto e inestabilidad porque estamos tratando de entender las razones de la ruptura, sentimos que nadie ha sufrido como nosotros y nadie sabe lo que realmente pasó en nuestra relación, comenzamos a creer que nadie nos entiende y que todo el mundo tuvo que ver con el deterioro de la misma.
Después de vivir esto comenzamos a darnos cuenta que la rebeldía no nos está llevando a encontrar ninguna solución por lo cual pasamos a la siguiente etapa.

Tercera etapa: Negociación: comenzamos a buscar un poco de equilibrio y paz, pero nos tornamos confundidos debido a que pensamos que estos sentimientos solo nos los puede dar nuestro ex amado, y comenzamos a buscar de nuevo a nuestra pareja para hablar, a querérnoslo (a) encontrar por casualidad o lo que sea para hallar el momento para volver a hablar y tratar de negociar para volver con el / ella, pero lo importante de esta etapa es ser fuerte y tratar de no caer en desesperación para evitar humillarse y rogarle al otro.

Después viene la depresión: la cual implica el comenzar a asimilar de que nuestra pareja se fue, nos empezamos a dar cuenta tristemente que esa situación es irreversible si no existe una intención de volver de ambas personas. Comenzamos a tener sentimientos de melancolía, nostalgia, todo nos recuerda a él o ella, pero empezamos a tener consciencia de la ruptura. Esta etapa nos lleva a analizar la situación vivida y la atravesada actualmente, esto con el objetivo de empezar a ver si todo lo sucedido ha sido para bien y aprender de ello para no cometer los mismos errores.
Esta es una de las etapas más importantes puesto que es un momento decisivo y mucha gente opta por estancarse en ella, es decir prefieren quedarse con los recuerdos de su ex ser amado, puesto que se niegan a superarlo, y no quieren avanzar a la última etapa. La idea es no quedarse en la depresión, debido a que se puede llegar a convertir en algo patológico, afectando de manera física y emocional, y que poco a poco nos deje solos completamente, es decir la gente que nos rodea trata de ayudarnos en todo momento pero al ver que estamos aferrados a un recuerdo y que todo el tiempo estamos hablando de esa persona de manera triste, o que con todo empezamos a llorar; evidentemente la gente con la que convivimos se empieza a aburrir y dejar de invitarnos y frecuentarnos.

Después de todo este proceso atravesado , llegamos a la etapa de aceptación y resignación, en donde comenzamos a reconocer de un modo diferente que hemos concluido con una relación, comenzamos a percibir la situación como algo que nos dejó alguna enseñanza y no precisamente como algo que nos esté destruyendo; comenzamos a pensar que probablemente fue mucho mejor haber concluido con esa relación puesto que ya no dejaba nada bueno. En la etapa de la aceptación es importante no repetir las mismas actividades que hacías con esa persona, es importante no cerrarse al círculo social que ambos compartían, es importante que busques nuevas actividades que te distraigan y no te retengan a un modo de vida que todo el tiempo te esté recordando a tu ex pareja.

Algo fundamental para vivir lo más rápido posible un duelo por ruptura amorosa es poner voluntad y ganas en cada una de sus etapas, no querer tapar nuestras emociones, y sobre todo: tenernos paciencia. puesto que es muy probable que se llegue a recaer en cualquiera de ellas y no logremos avanzar.
Lo más recomendable, en caso de no haber hijos de por medio,  es cortar de raíz la relación, evitar hablar y tener noticias de esa persona, el estar lo más alejado posible de él o ella ayuda a que vayamos poco a poco acostumbrándonos a que dejan de ser parte de nuestra vida, en caso de haber hijos, explicarles de la mejor manera y sin dramatizar, que la separación de la pareja es totalmente ajena a ellos, es decir, los hijos no son culpables ni responsables de la ruptura, hablar todo de forma clara y hacerles saber que el rol de papá y mamá siempre existirá.

Después de un tiempo, asimilaremos que existe mucho más mundo y oportunidades y que evidentemente el amor no acaba ahí, que podemos conocer a más personas que nos regresen la ilusión o bien a aprender por un momento estar solos encontrando paz y tranquilidad, pero esta vez solo con nosotros mismos.
Recuerda que todo cambio es bueno y es una nueva oportunidad de experimentar cosas distintas, lo que yo digo siempre y que sí funciona: "Si alguien es para ti: aunque te quites, si no... aunque te pongas."

La vida pasa y al final del día No pasa nada.

Atrévete a ser protagonista de tu propia vida, si otros han podido superar este proceso, tu también podrás.

Psic. Carolina González Mtz.
Terapia psicológica & emocional
cel. 4441309304
terapia vía skype
carogo007@gmail.com

miércoles, 13 de agosto de 2014

Productividad vs. Alimentación

Parece lógico pensar que la productividad está directamente relacionada con el bienestar. Y uno de los pilares básicos del bienestar es la alimentación.
Si ser más productivos consiste en mejorar el estado físico, mental y emocional, no cabe duda de que la alimentación tiene mucho que ver con esto.
 
La energía física es un recurso crítico, fundamental para sentirse motivado y con fuerzas de llevar adelante cualquier proyecto. Por eso, recuperar y potenciar la energía disponible es el mejor modo de trabajar por nuestros objetivos.
 
La salud y la calidad de vida forman parte del entorno personal y profesional de cualquier persona. Su ausencia provoca que no podamos comprometernos plenamente ni con nosotros mismos ni con nuestros proyectos, sean personales o profesionales.
 
El camino más corto para lograr esa energía y bienestar es la generación de hábitos saludables. Y la forma más sencilla y cercana de lograrlo es mejorar el qué y el cómo comemos.
Por ejemplo, una comida con una carga alta en carbohidratos, mezclados con proteínas y, a su vez, mezclados con una alta dosis de azúcar refinado de postre te harán sentir pesadez y ganas de dormir una siesta, pues lo normal será que, tu cuerpo necesite la energía disponible para digerir todo eso.
 
Existen muchas dietas y formas de combinar la comida de modo adecuado, sin embargo, y por experiencia personal, las dietas "milagrosas", o restrictivas a largo plazo no sirven.
Entonces lo que yo sugiero es cambiar el chip mental en cuánto a comida se refiere, esto significa hacernos a la idea de un cambio de hábitos de una forma permanente, es decir, de por vida. Y ojo, no estoy diciendo en ningún momento que te vas a limitar a comer de por vida lechuga y agua de jamaica, simplemente, saber elegir entre lo más sano y natural a lo más procesado e industrializado.
 
Sé perfecto que no es fácil, pero tampoco es imposible, y en mi opinión, valen la pena estos cambios, pues el nivel de energía que sientes es mucho mayor, tu aspecto físico mejora y tu autoestima se eleva a la décima potencia. Sin mencionar la productividad laboral que vas a experimentar.
 
Sugiero entonces...
 
Comer: mucha verduras y frutas (a ser posible de temporada, la naturaleza es sabia, un ejemplo claro es las frutas en diciembre: ricas en vitaminas C, pues es cuando tendemos a resfriarnos o enfermarnos por los cambios de clima, frío, etc.), carnes y pescados sin procesar, huevos, cereales integrales, frutos secos y grasas saludables (omega 3, aguacate,etc.).
 
Evitar: (cómo psicóloga, prefiero eliminar de mi vocabulario en la medida posible la palabra "prohibido", pues sólo genera que deseemos más aquellos alimentos que se nos prohibe comer.) alimentos procesados y/o precocinados; azúcar y sal refinadas; harinas blancas (igualmente ultra procesadas para quitarle la fibra), edulcorantes artificiales. Sólo evitando este tipo de alimentos ya le estarás haciendo un gran bien a tu salud.
Pues estos  no solo afectan tu salud, sino que además,  afectan directamente tu estado de ánimo. Existen estudios científicos que avalan la relación entre una dieta alta en alimentos procesados, chatarra, refrescos, grasas trans  y el aumento de los estados depresivos y de ansiedad.
 
En definitiva, el bienestar es felicidad, por lo que las personas saludables son más productivas y obtienen mejores resultados para ellos y para sus empresas, y obviamente en su entorno familiar.
 
Así que, la fórmula es sencilla: a menor alimentos procesados mayor productividad, energía, salud física y mental, bienestar emocional y autoestima tendrás. Uff! cuántos beneficios cierto?
 
Parafraseando a Walt Disney: "Preguntate si lo que estas comiendo hoy te acerca a cómo te quieres ver y sentir fisica y emocionalmente mañana".
 
 
Terapia psicológica & emocional
Psic. Carolina González Mtz.
cel. 4441 309304
 

No estas triste, estas deprimido. Depresión

La depresión parece haber sido, según las primeras informaciones publicadas, una de las posibles causas detrás de la muerte de Robin Williams. Pero como este reconocido profesional,  hay millones de personas. De hecho, es el trastorno psicológico que más afecta a la población occidental en nuestros días, habiéndose convertido en las segunda causa de baja laboral en la Unión Europea.
Pero, ¿sabemos detectar a una persona que está deprimida, con el fin de ayudarle?
 
El término depresión viene del latín depressus, que significa abatido, derribado. Y todas las definiciones que encontramos coinciden en destacar el estado anímico negativo, bajo, con pérdida de interés por las diversas actividades y sensación de incapacidad o inutilidad para afrontar las diversas demandas cotidianas. Todo ello le produce al sujeto una apreciación de su propia persona muy negativa, que incrementa los sentimientos de indefensión y desesperanza por el futuro, propiciando actitudes muy negativas y pesimistas con el entorno, a las que a veces nos cuesta ponerle nombre.
 
¿Cómo se manifiesta la depresión?
 
 «Este trastorno psicológico se manifiesta en tres niveles de respuesta: en el cognitivo, que es el pensamiento de la persona, en el fisiológico/emocional, y en el motor. Estos dos últimos forman parte de la conducta observable por el resto».
 
Síntomas:
 
1) A nivel cognitivo o del pensamiento: La manera de observar el mundo y los diversos acontecimientos es muy pesimista y negativa. Es como si viviéramos en un túnel muy oscuro, donde no encontramos sentido ni aliciente en la vida, y donde mantenemos un elevado nivel de desesperanza sobre nuestro futuro. Todo ello ello nos induce a pensar que la vida es absurda, y que no merece la pena continuar formando parte de ella. Nos volvemos susceptibles a la opinión de los demás, interpretando con frecuencia que seremos rechazados. La idea que tenemos sobre nosotros es muy negativa. Observamos que todo nos cuesta mucho esfuerzo, que no somos capaces, como otras personas de nuestro entorno, de atender a las diversas demandas cotidianas. Por ello nos sentimos inútiles y una carga para los demás, lo que hace que experimentemos intensos sentimientos de culpabilidad. Esto hace que sea posible que las ideas suicidas empiecen a aparecer como posible solución a nuestra desesperada situación. En casos de mayor gravedad pueden aparecer incluso ideas delirantes y alucinaciones.

2. A nivel fisiológico/emocional: Nos inunda un sentimiento profundo de tristeza, con explosiones de llanto incontroladas. Nos sentimos muy cansados, agotados... Aparecen alteraciones del sueño: insomnio o hipersomnia (dormir en exceso). Perdemos el apetito y el deseo sexual. En muchas ocasiones se presentan también problemas de ansiedad y taquicardia, con sensaciones de opresión en el pecho.
 
3. A nivel motor o del comportamiento: La inactividad o pasividad es la principal característica de la persona deprimida. Tendemos a aislarnos socialmente. Perdemos el interés por actividades que en el pasado nos satisfacían. Nuestro modo de actuar, en general, se manifiesta enlentecido. La evitación se convierte en la respuesta más frecuente, se evita el contacto social, las actividades cotidianas, incluso se puede dejar de ir al trabajo, o efectuar determinados comportamientos para afrontar los problemas.
 
4. En el trastorno bipolar o trastorno maníaco-depresivo, la fase maníaca se caracteriza por comportamientos en el extremo opuesto de los citados anteriormente. Se enumeran una serie de respuestas características de esta fase maníaca: Aparece un sentimiento de euforia excesiva, falta de inhibición ante comportamientos que entrañan un riesgo, sin valorar posibles consecuencias negativas. Disminución de la necesidad de sueño.Pensamientos acelerados. Aumento de la autoestima, con ideas de grandeza. Excesiva locuacidad (conversación excesiva). Aumento del deseo sexual. Comportamientos inapropiados en situaciones sociales, o implicación excesiva en actividades placenteras, sin valorar posibles repercusiones negativas. En general, la persona se siente con una fuente de energía excesiva, con inusual agudeza o creatividad del pensamiento.  

Para todo esto es importante tomar cartas en el asunto, acudir a un psicólogo, la vida es muy corta, actualmente existen muchas alternativas para superar una depresión,  es cuestión de aceptar que tenemos un problema y afrontarlo con la mayor madurez posible.

Psic. Carolina González
Terapia psicológica & emocional
 

martes, 12 de agosto de 2014

El arte de ser directos.

En lo personal, considero que es complicado encontrarse con personas auténticas, genuinas, que no quieren aparentar lo que no son, que van por la vida sin filtros, con una seguridad encantadora, que dicen lo que sienten y piensan sin ningún problema, entonces sucede que, en automático, esas personas se vuelven admirables para mí.

Sin embargo, creo que son contadas las personas que se atreven a ser y hacer todo esto. Pues no es fácil plantear a terceros tus verdaderos sentimientos y pensamientos, a veces da miedo, pues muchos temen a las reacciones o a herir suceptibilidades, y aquí entra una cuestión de asertividad y tacto para expresarse. Pues muchas veces el simple tono de voz es lo que marca la diferencia. Un gesto o el mismo lenguaje corporal puede ser intimidante. Pero pese a todo, prefiero por mucho, que me digan las cosas como son, a que no digan, no expresen, den el avión (me sigan la corriente), o simplemente no se atrevan a manifestar su diferente forma de pensar.
Somos seres sociales, eso es una realidad, no podemos evitar rodearnos de personas con distinta mentalidad, valores, educación, costumbres, etc., la buena noticia es que, podemos elegir a quién sí queremos tener más tiempo en nuestro entorno, valorar una buena taza de café y una excelente plática. Y mejor aún... siendo directos!


Es un gusto estar cerca de la gente que es directa, pues ...

No tenemos que averiguar lo que realmente está pensando o sintiendo, porque es honesta acerca de sus pensamientos y expresa abiertamente sus sentimientos.
No tenemos que preguntarnos si realmente están con nosotros porque quieren, o por un sentimiento de culpa y de obligación.
Cuando esa persona hace algo por nosotros, no tenemos que preocuparnos de que acaben teniendo resentimientos hacia nosotros porque por lo general la persona directa hace cosas que la complace a ella misma.
No tenemos que inquietarnos acerca del estatus de nuestra relación con ellos, porque si se los preguntamos, nos lo dirán.
No tenemos que preocuparnos si están enojados, porque lidian abiertamente con su ira y la resuelven de inmediato.
No tenemos que preguntarnos si estarán hablando de nosotros a nuestras espaldas, porque si tienen algo que decir, nos lo dirán directamente.
No tenemos que preguntarnos si podemos confiar en ella porque la persona directa es digna de confianza.

¿No sería bueno que todos fuéramos directos?

“Hoy dejaré ir mis ideas acerca de que de alguna manera es bueno o deseable ser indirectos. En vez de ello, me esforzaré por ser honesto, directo y claro en mi comunicación con los demás. Haré que comience por mí el ser directo en mis relaciones”.
Melody Beattie.

Carolina González

lunes, 11 de agosto de 2014

Cosas que debes dejar de hacerte!

Después de un fin de semana lleno de sentimientos y emociones a flor de piel, incluida una "Super Luna (llena)", qué más podría pedir?

Ah sí, una extensa imaginación, por desgracia más drámatica que de costumbre, situaciones non gratas que, debía digerir, emociones y sentimientos acumulados que debía depurar de mi corazoncito y, aquí estoy! Renovada, mejorada y lo más importante: Con una nueva perspectiva.

Recordé lo importante y lo increíble que puede ser el poder que le damos a nuestros pensamientos, las novelas que llegamos a convertir en historias verídicas en pequeños lapsos de tiempo (uno o dos días), estas ideas que no salen tan facilmente de la cabeza, dios! debí ser escritora!!! (es sarcasmo).

El punto al que quiero llegar es: Podemos ser nuestro mejor amigo o nuestro peor (nefasto) enemigo.
A todos nos pasa, es normal y es válido. Y entonces, aquí encontré una listita de cosas que no debemos hacernos... NO lo hagan!!

Ojo:
Cosas que NO debes hacerte!

1. Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas. - La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad. Si alguien te quiere en su vida, harán espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor. Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos. Como dijo J.F. Kennedy: “El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano”.

2. Deja de huir de tus problemas. -
 Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan. No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante.  De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer. Porque ese es todo el propósito de la vida – enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que nos convierte en la persona que llegaremos a ser.

3. Deja de mentirte a ti mismo.
 – Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.

4. Deja de poner tus propias necesidades en un segundo plano.
 – La cosa más dolorosaa es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también. Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.

5. Deja de intentar ser alguien que no eres.
 - Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más guapa,  más inteligente, más joven, pero nunca serán tú. No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.

6. Deja de aferrarte al pasado.
- No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último. No puedes volver el tiempo atrás. Es inútil martirizarte por cosas que ya fueron.

7. Deja de tener miedo a cometer un error.
 - Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos diez veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.

8. Deja de reprenderte por los errores del pasado.
- Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos las cosas en nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí AHORA con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.

9. Deja de intentar comprar la felicidad.
 - Muchas de las cosas que deseamos son caras. Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis – el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.

10. Deja de mirar exclusivamente a los demás para ser feliz.
- Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie. Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.

11. Deja de ser inactivo.
- No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas. No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera.

12. Deja de pensar que no estás listo.
- Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad. Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a salir de nuestra zona de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.

13. Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas.
 - Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional. Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder – en el momento adecuado, con la persona adecuada, y por la mejor razón. Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.

14. Deja de rechazar nuevas relaciones sólo porque las antiguas no funcionaban.
- En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces. Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.

15. Deja de intentar competir contra todos los demás.
 - No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencer tus propios records cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.

16. Deja de estar celoso de los demás.
 Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: “¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?”

17. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo.
 – Las curvas de la vida existen por una razón – para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas lanzadas sobre ti en el pasado. A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.

18. Deja de guardar rencores.
 - No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias.  El perdón es la respuesta… deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo. Y recuerda, el perdón no es sólo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.

19. Deja de permitir que otros te bajen a su nivel.
– Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.

20. Deja de perder el tiempo explicando a los demás.
- Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Sólo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.

21. Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso.

 - El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.

22. Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos.

- Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.

23. Deja de intentar hacer las cosas a la perfección.
- El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.

24. Deja de seguir el camino de menor resistencia.
- La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.

25. Deja de actuar como si todo está bien si no lo está.
– Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien. No debes preocuparte de lo que piensan los demás. Llora si es necesario – es saludable derramar tus lágrimas. Cuanto antes lo hagas, más pronto serás capaz de sonreír de nuevo.

26. Deja de culpar a otros por tus problemas.
- La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad – le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.

27. Deja de intentar ser todo para todos.
– Hacerlo así es imposible y al intentarlo sólo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.

28. Deja de preocuparte tanto.
 – Preocuparte no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy. Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: “¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?”. Si no, entonces no vale la pena preocuparse.

29. Deja de centrarse en lo que no quieres que suceda.

- Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito. Si te despiertas cada mañana con la idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida hoy, y prestas mucha atención, a menudo te darás cuenta de que tienes razón.

30. Deja de ser ingrato.
- No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.

Entonces, qué sí debes hacer?

Simple! Amarte y respetarte, convertirte en tu mejor amigo, hablarte cómo si hablaras con un buenisimo amigo que te pide consejo, apoyo, contención, etc.

Qué diferente sería el rumbo que le damos a nuestros pensamientos, si tan solo fueramos un poco más buenos y cariñosos con nosotros mismos, cierto?

Terapia psicológica & emocional
Psic. Carolina González Mtz.
cel 4441309304

miércoles, 30 de julio de 2014

Adiós basura emocional!

Adiós basura emocional!

Mala noticia: a lo largo de la vida acumulamos sentimientos negativos relativos a acontecimientos pasados. Debido a esto, quedan resentimientos, tristezas, miedos y enojos, respecto de experiencias desagradables.
La buena noticia:
10 tips para hacer una limpieza emocional.

1. Pensamientos positivos o negativos, tú eliges. La psicóloga Molina: «los pensamientos negativos generan una enorme cantidad de malestar, y su manifestación común es la ansiedad». Los positivos, en cambio, provocan todo lo contrario a nivel emocional. Así, con afirmaciones positivas, lograremos modificar el pensamiento a través del uso del lenguaje. Se trata, «de que te creas lo que te dices, no solo que te quedes con las palabras: "me quiero", "me valoro", "soy capaz"… Hay que animarse a potenciar aquello que quieres atraer y tu pensamiento abrirá el camino emocional que te ayudará a alcanzarlo», asegura.

2. Creando expectativas, acumulando frustraciones. Tendemos a fijarnos demasiado en lo que consideramos que nos hace falta, y esto nos dificulta poner atención en lo que somos, sentimos y pensamos en nuestro día a día. No podemos saber lo que pasará en cinco años, pero sí podemos gestionar adónde queremos llegar dando pequeños pasos desde el hoy. «La mejor manera de no excedernos en nuestras expectativas será establecer pocas y a corto plazo, al hacerlas alcanzables ganaremos confianza», asegura Molina.

3. La actitud determina el estado de ánimo. ¿Alguna vez has tenido la sensación de vivir un día pésimo desde que te levantas hasta que te acuestas? o, por el contrario, ¿no te ha pasado que de repente sientes que te comes el mundo y que todo lo que acontece a tu alrededor parece estar en sincronía contigo? «Lo que determina uno u otro es la actitud con la que nos enfrentamos a él», afirma esta psicóloga. «El mundo según lo vemos no es más que un reflejo de nuestro estado interior: cuanto más optimistas seamos a la hora de interpretar lo que nos pasa, mejor valoración haremos de nosotros mismos (autoestima) y mejor adaptación al medio tendremos. Por tanto, toda actitud positiva comienza por tener una autoestima saludable».
4. Voluntad sin acción es papel mojado. Cuando nos sentimos decaídos, lo primero que perdemos es la voluntad. «Sabiendo que la voluntad es nuestra capacidad para decidir si realizar un determinado acto o no, ¿por qué escoger quedarse en la oscuridad pudiendo ver la luz?», se pregunta Molina. Para tener una buen a predisposición a la acción voluntaria ella aconseja ser receptivo, priorizar los pasos, visualizar positivamente aquello que queremos que suceda…
5. Salir de la zona de confort, definiendo zona de confort como todo aquello que nos rodea y con lo que nos sentimos cómodos. ¿Cómo salir de la zona de confort? Molina aconseja al respecto explorar nuevos horizontes y dejar que la vida nos sorprenda. «Perder el miedo a avanzar, a descubrir nuevos mundos y buscar oportunidades que nos aporten nueva sabiduría. Cuando decidimos explorar más allá de los límites que nos autoimpusimos empezamos a entrar en lo que se conoce como la "zona de aprendizaje"».
6. Quiero, puedo, me lo merezco. «Tenemos que tener claro que lo que nos define no son las opiniones positivas que los demás puedan tener o las críticas a las que nos veamos expuestos, sino la valoración que hacemos de nosotros mismos. Es decir, de la autoestima», señala Molina.
7. Autoestima: camino al bienestar. Para hacer que mejore, esta psicóloga recomienda que «nos aceptemos, tengamos confianza plena en lo que hacemos, nos cuidemos a nosotros mismos, seamos autosuficientes emocionales, aprendamos a poner límites, realicemos autocrítica constructiva, sepamos que somos los únicos responsables de lo que nos pasa, nos dediquemos un momento al día solo para nosotros, y apostemos por el sentido del humor, entre otras muchas cosas que podemos hacer».
8. Aceptación, pero no olvido. No se olvida, se supera, dice Molina. «Superamos relaciones, miedos, malestares, frustaciones, pérdidas y heridas emocionales. Eso sí, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional y pensar constantemente en borrar nuestros recuerdos negativos no hará más que hacerlos más conscientes», afirma. Por eso para que un malestar se supere no podemos negar que exista, necesitamos admitirlo para cambiarlo», añade.
9. Críticas, ¿constructivas o destructivas? Lo que diferenciará que una crítica sea catalogada de constructiva o destructiva será la intención con la que se dice, las palabras que se escogen y la manera de decirla. «Pero por muy destructiva que sea la crítica, si no se le da importancia, no se vivirá como una ofensa». «Asimismo, cuando seamos nosotros los que formulemos la crítica, no debemos ser apresurados a la hora de opinar, debemos dejar claro el aprecio, basarla en el respeto, y expresarla en el momento adecuado… además de ser conscientes de que el otro tiene derecho a réplica», recuerda.
10. La comunicación, por último, como base del equilibrio emocional. Resulta imprescindible saber comunicarnos, entendernos y comprendernos los unos a los otros. Una buena o mala comunicación puede marcar la diferencia entre tener una vida feliz o tenerla llena de problemas. Para que la comunicación sea efectiva y emocionalmente sana partiremos de las siguientes premisas: Tendremos la actitud adecuada, nos centraremos en un tema en concreto, escucharemos con atención, nos expresaremos de forma clara y directa, diremos lo que pensamos y sentimos, aceptaremos la opinión del otro, no daremos nada por supuesto, preguntaremos, y seremos coherentes con lo que decimos y lo que expresamos de una manera no verbal.

Es simple, no imposible, un trabajo diario y constante.
Así que ya saben.
Querer es poder.

Terapia psicológica & emocional
Psic. Carolina González Mtz.
carogo007@gmail.com

viernes, 25 de julio de 2014

9 hábitos de las personas que creen en sí mismas


 9 hábitos de las personas que creen en sí mismas
"Con confianza, has ganado antes de haber comenzado", Marcus Garvey.
A veces, la confianza es lo único que diferencia a las personas que obtienen lo que quieren de las que no. Las que piensan y creen que pueden hacer algo, ya sea correr una maratón,  invitar a salir a alguien (y tener un sí por respuesta), ganar un ascenso, estar estupenda con unos jeans, lograr tus metas, etc.

Nuestra mente es una herramienta muuuuuuy poderosa; no se puede subestimar el impacto de nuestros pensamientos y palabras. Nuestros pensamientos crean nuestras emociones. Nuestras emociones crean nuestras acciones. Nuestras acciones crean nuestra vida. La gente con confianza en sí misma posee un mayor control sobre su mente y tiene interiorizado el lema sí puedo.

Aquí dejo nueve cosas que caracterizan a las personas con confianza y que puedes poner en práctica en tu vida:

1. No te compliques. ¿Quieres algo? ¡Perfecto! Crea  un plan y hazlo tuyo. No pierdas de vista el premio, pero no te agobies, y que no te distraiga el ruido de otras personas.

2. Concéntrate en lo que quieres. La gente con autoestima tiene una imagen de futuro en su mente. Confían en que les ocurrirán cosas buenas, y al final se cumple porque la confianza es una fuerza muy potente.

3. Actúa como si ya fuera tuyo. La gente que confía en sí misma deja que su lenguaje y sus acciones vayan en sintonía con su propósito. Esto inspira confianza en los demás.

4. Utiliza las palabras con una intención clara. Optimismo, una buena actitud, ideas propósitivas y entusiastas ganan admiración y respeto. Me queda claro!

5. Escucha la opinión de los demás, pero no te la tomes personal.  La gente con confianza escucha a los demás, pero no se deja influenciar por su punto de vista. Ten en cuenta que se trata de tu vida.
 
6. Dedica tiempo a lo que de verdad importa. Las personas con autoestima saben decir que no para asegurarse de que reservan suficiente tiempo y energía para sus prioridades. Curiosamente, la gente luego se muestra más respetuosa con ellos.

7. Sé humilde. Las personas con confianza en sí mismas no hablan de sus éxitos todo el tiempo. La gente con confianza no presume de sus logros, sino que deja que estos hablen por sí mismos.

8. Ten en cuenta que a veces el fracaso es inevitable; no lo temas. La preocupación por fracasar puede mantenernos alejados de todo. La gente que cree en sí misma sigue teniendo autoestima aunque fracase. Al fin y al cabo, saben que no hay mal que cien años dure.

9. Repite todos los pasos anteriores. Adquirir confianza puede llevarte toda una vida. Cuanto más practiques, es decir, cuanto más actitud le pongas, más fácil te resultará.
Las personas más exitosas y felices no nacen siendo las más ricas, guapas o dotadas. Simplemente, creen en sí mismas y luchan por lo que quieren. La confianza es una cualidad con un alto potencial atractivo, a la que todos aspiramos en secreto para tener más seguridad, más autoestima. Los pensamientos "sí puedo" o "no puedo" crean unas espirales de emoción muy diferentes, pues la mente es muy obediente y sigue el camino por el que nosotros queramos dirigirla. Entonces, ¿cuál eliges tú?

QUedó claro??

Excelente! Hazlo!

viernes, 11 de julio de 2014

6 rasgos de las personas exitosas



6 rasgos que las personas exitosas tienen en común:

Cada día, cuando planificamos nuestras vidas con el fin de conseguir ciertas metas, nos encontramos con la necesidad de tomar decisiones que podrían influir decisivamente en la posibilidad de lograrlas.  
Estas son algunos elementos presentes en los exitosos y que no tienen aquellos que han logrado menos.

Clave para el éxito #1: Energía y Resistencia Física

Pocos mencionan esto, pero es realmente vital. Los grandes triunfadores trabajan sin descanso. Y para eso es necesario tener energía.

La capacidad y la voluntad de trabajar largas horas ha caracterizado a muchos personajes poderosos… La energía y la fuerza proporcionan muchas ventajas a aquellos que tratan de construir poder. En primer lugar, te permite sobrevivir a tu oposición, o, si es usada en puro trabajo duro permite superar a otros que te superan en inteligencia o habilidad. En segundo lugar, su energía y resistencia proporcionan un modelo a seguir para los demás, algo que inspirará a los que te rodean que trabajar más duro.

Clave para el Éxito #2: Concéntrate

En un estudio de 15 gerentes generales exitosos, encontró que ellos tendían a haber concentrado sus esfuerzos en una industria y en una empresa. Llegó a la conclusión de que la “dirección general” no fue general, y que la experiencia particular adquirida mediante la concentración en un estrecho rango de temas de negocios es de gran ayuda en la construcción de una base de poder y en convertirse en un éxito. Concentrar tu carrera en una sola industria y en una o muy pocas organizaciones también es útil porque significa que tu energía no se desvía, y tu atención se centra en un conjunto reducido de preocupaciones y problemas.

Clave para el éxito #3: Sensibilidad hacia los demás

Saber lo que otros quieren y cuál es la mejor manera de comunicarse con ellos es muy valioso. Saber distinguir entre el reconocimiento de las necesidades de los demás y el hecho de satisfacerlas realmente. Lo primero es esencial, lo segundo es una cuestión de negociación.

En este esfuerzo por influir en los demás, es claramente útil poder entenderlos, así como entender sus intereses y actitudes, y cómo llegan a ellos… Debe quedar claro que el ser sensible a los demás no significa que uno necesariamente actuará en su interés, o de una manera amable, o en su nombre. Sensibilidad simplemente significa entender quiénes son, su posición en los asuntos, y cómo comunicarse mejor e influir en ellos.

Clave para el Éxito #4: Flexibilidad

Flexibilidad – cambiar de posición – puede conferir una gran cantidad de poder porque permite adaptar tu presentación, cambiar cuando las cosas no están funcionando, y adquirir aliados necesarios. La flexibilidad proporciona la capacidad de cambiar de rumbo y adoptar nuevos enfoques, en lugar de aferrarse a las acciones que no están funcionando.


Clave para el Éxito #5: Capacidad de Tolerar los Conflictos

Si te echas atrás cada vez que parece que se acerca una pelea, no ganarás muchas batallas. A veces la lucha es necesaria. Y el solo hecho de dejar que otros conozcan que estás dispuesto a luchar puede pagar grandes dividendos.

Debido a que la necesidad de poder surge sólo en circunstancias de desacuerdo, uno de los atributos personales de la gente poderosa es la voluntad de participar en el conflicto con los demás… ser flexible puede hacerte ganar la genuina simpatía de tus compañeros de trabajo. Pero no es el caso que los que son más del agrado de los demás por sus personalidades complacientes son, inevitablemente, los más poderosos o aquellos que logran conseguir todas sus metas.

Claves para el Éxito #6: Dejar a un lado el Ego y llevarse bien

Así como ser siempre sumiso es mal negocio, también lo es pelear todo el tiempo. Las alianzas y aliados son mucho más propensos a ser beneficiosos en el día a día. El ego puede ser un gran enemigo, incluso cuando sabes cuál es la decisión adecuada.

Es una gran ventaja ser capaz de tragar tu orgullo y perder una batalla para ganar la guerra.

Las personas que son capaces de desarrollar un gran poder a menudo parecen tener la habilidad de cambiar su comportamiento de acuerdo a las necesidades de la ocasión. La última característica para el éxito es la capacidad de dejar a un lado el ego en el esfuerzo de lograr algo.

Fuente: Time.com

 Psic. Carolina González Mtz.
Terapia psicológica & emocional

 
Powered by Blogger